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Terapia con Sabina

Hace unas semanas, murió nuestra gatita y para mi familia y para mí ha sido algo muy duro. Nos acompañó durante 15 años de nuestras vidas y fue un miembro muy importante de la familia. Además, llegó en un momento difícil para todos y fue un gran apoyo y acompañamiento.

A raíz de esto he pensado mucho en como algunos duelos socialmente no parecen tener mucha importancia, con lo cual la gente no suele saber acompañar o invalida el proceso. Pareciera que perder un animal no es tan importante, y la realidad es que sí lo es. Cuando una mascota muere, también perdemos un miembro de nuestra familia. Se queda un hueco.

Así que si me lees hoy espero que este artículo te sirva no solo para saber llevar un duelo si has perdido algún miembro familiar peludo, sino también para saber  qué hacer para acompañar a alguien que está pasando por esa pérdida.  

Una de las partes más diferentes y comunes en el duelo de una mascota es que muchas veces nosotros decidimos cuando es el momento de dormirles. No siempre es así por supuesto, pero cuando sí, ya a partir de ahí empieza el proceso de duelo y debemos decidir sí queremos estar o no y cómo y hasta cuando estar. Dormir a un ser querido es algo muy duro, pero también es el mayor gesto de amor, ya que en lugar de ser egoístas y retener el mayor tiempo posible ese ser con nosotros, decidimos dejarlx ir para que descanse y evitarle mayor sufrimiento.

Decidamos lo que decidamos, sobre si estar o no, es importante que podamos tener un momento de despedida y cierre con nuestra mascota ya que nos ayudará a no quedarnos con algo pendiente y facilitará el duelo. Sé que no es un proceso fácil a nivel emocional y será como si el corazón se partiese, pero es necesario.

Si por el contrario no has podido pasar por aquí, igualmente será necesario hacer algún tipo de ritual y despedida de nuestro animal. Decidir si lo enterramos o incineramos por un lado, pero también si entre nosotros hacemos algún ritual añadido. Puede ser ese día o más adelante, por ejemplo cuando tengamos las cenizas.

Después de este duro paso toca el momento de volver a casa.

Y para mí este es el momento más difícil. Es el momento de hacer frente que ese ser ya no estará esperándonos ni recibiéndonos como tantas otras veces. Tómate un momento para estar contigo y con todo lo que estés sintiendo. No es necesario tomar ninguna decisión. Deja que tu cuerpo vaya viendo qué necesita.

Lo común es que en algún momento de ese proceso nos planteemos qué hacer con sus cosas.  Y hay varias opciones que se nos pueden plantear:

-Dejar sus cosas hasta que estemos preparados para decidir qué hacer con ellas

-Quitarlas nada más llegar y guardarlas en algún sitio para donar lo que se pueda

-O quitarlas nada más llegar y tirarlas, bien porque no se puedan donar o porque necesitemos quitarlas lo antes posible por el dolor que nos provoca.

Tomes la decisión que tomes estará bien. Recuerda que tienes que seguir tus ritmos y lo que vas necesitando en cada momento.

A partir de aquí va a ser muy importante que vayas tomando tus tiempos y decidiendo cuál es la mejor forma de gestionarlo para ti, aunque vaya de forma diferente que al resto de tu familia.

Lo importante es que tú hagas tu proceso de duelo de la forma más fácil posible para ti, dentro de lo duro de la situación. Eso quiere decir que si necesitas quedar con gente y no estar en casa está bien; si quieres encerrarte en ti mismx durante unos días está bien también.

Lo único importante es que lo hagas por ti.

Es cierto que algo que ayuda es poder compartirlo o bien con nuestra familia que está pasando por lo mismo o con personas que sintamos que nos pueden comprender. Compartir anécdotas y hablar de nuestro animal le hace seguir vivo en nuestros recuerdos y nos hace un poco más llevadero el duelo. Al final, en este tipo de duelos una de las partes más duras es que socialmente no se reconoce muchas veces como algo importante y que no existe una ceremonia como tal. Por eso necesitamos hacer un ritual de algún tipo para sentir que avanzamos.

Que haya gente que no entienda, no significa que lo que sientes y estás pasando no sea importante y merezca darle el espacio necesario.

Es muy probable con el paso de los días vayas teniendo pequeños bajones, bien porque te acuerdes, o la busques de alguna manera o encuentres alguna cosa suya. Lo importante ahí es que te pares y le des el espacio necesario para llorar o estar triste antes de continuar.

Y si en algún momento del proceso te apetece tener otra mascota, piensa si estás preparadx y permítetelo. Cada uno tenemos nuestro proceso y para algunas personas darse la oportunidad de amar y dar espacio a un nuevo miembro ayuda mucho en el duelo. Y no es para nada sustituir uno por otro.

Y si en algún momento recibes algún comentario de personas que no entienden por lo que estás pasando, no dudes en poner límites. Tienes derecho a limitar comentarios o personas que te hacen daño.

Y para las personas que no saben cómo gestionar esto porque nunca han tenido animales simplemente tienes que escuchar, validar y acompañar. No importa que pienses que no es importante o que no es para tanto. Cuando alguien a quién queremos lo está pasando mal lo importante no es entender o estar de acuerdo con el grado de dolor, sino simplemente estar y validar las necesidades de esa persona.

Los animales no son simples animales si no que son miembros de nuestra familia. Quizás he compartido más con mi gata que con muchas más personas.

Espero que te ayude y te acompaño en el sentimiento.

Un fuerte abrazo

Un comentario

  1. Es horrible cuando perdemos a un miembro de nuestra familia de 4 patas… Mi primera gatita estuvo conmigo 20 años y todavía me acuerdo de ella como si estuviera conmigo. Son ángeles de 4 patitas 🙂

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